Este blog está hecho exclusivamente para entretener y estimular.
Había dejado de correr
de no se que,
porque nada quedaba.
Todo lo que alguna vez
pude conocer,
ya no existía,
el miedo gritaba.
Ni gente,
ni bestias,
bosques, ríos y montañas.
Todo quedo vacío
sin saber porque,
ni cuando,
simplemente,
todo ya no estaba allí,
solo mi alma arañada,
un color,
azul oscuro,
me rodeaba.
Ni el cielo,
ni la tierra,
ni el día,
ni el negro velo
de la noche
se diferenciaba.
No sabía si caminaba
o flotaba,
pues ni si quiera
líneas encontraba.
Me sentía aterrorizado,
vacío y fuera de lugar,
pues todo añoraba.
No se cuanto tiempo corrí,
pues el tiempo,
tampoco estaba.
.
Caminé tanto
como corrí,
y agotado,
decidí dejarme caer
sin ni si quiera saber
si volvería a haber mañana.
Quise morir,
dejar de existir,
como todo aquello
que una vez conocí
y que tanto disfruté,
pero ya no estaba en mí.
El mar,
la tierra,
la gente,
tan compleja,
tan diferente.
La familia,
el sol y la música,
¿Dónde esta la música?
No podía concebir
tortura igual a esta,
¿cuándo se desató esta aversión,
tan oscura y siniestra?
Siete eternidades llorando,
lloré como nunca
hubiera imaginado.
Tanto pensé, que todo,
absolutamente todo
lo que viví y disfruté
alguna vez,
desapareció
sin dejar rastro.
Solo la amarga tristeza
de no saber nada.
Y con la dura sensación
de que, una vez,
algo supe,
me levante
y seguí corriendo
mientras gritaba…
¡yo una vez tuve!