Este blog está hecho exclusivamente para entretener y estimular.
Marx estaba equibocado. La religión no es el opio del pueblo. El opio sugiere algo narcotizante, paralizante y embotador. Demasiado a menudo la religión ha sido un afrodisíaco para el horror, una Benzedrina para la barbarie. En su mejor versión alza y eleva los espíritus. En la peor ha llevado a civilizaciones enteras al cementerio.